Volver a clases sin romper la cartera

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Claudia Galguera (@ClaudiaGOax)

Cada año, el regreso a clases pone a prueba no solo la paciencia de madres, padres y cuidadores, sino también de nuestro bolsillo. Uniformes, inscripciones, cuotas “voluntarias”, útiles escolares, mochilas, zapatos… y eso sin contar los gastos en transporte o comida. Para muchas familias mexicanas, agosto no es sinónimo de inicio escolar, sino de una temporada de angustia económica.

Y este 2025 no es la excepción. Con una inflación acumulada cercana al 5% en bienes y servicios básicos (INEGI, 2025), la lista de compras escolares representa una carga importante para los hogares, sobre todo para aquellos que viven con ingresos fijos o variables, como es el caso de muchas madres solteras, trabajadores independientes o emprendedores.

Pero ¿cómo hacer frente a estos gastos sin endeudarse ni sacrificar otras necesidades básicas? Aquí algunas reflexiones para que el dinero rinda más en esta época del año.

1. El presupuesto es tu mejor defensa

El primer paso para hacer rendir el dinero no es gastar menos, sino gastar con orden y conciencia. Elaborar un presupuesto específico para el regreso a clases ayuda a identificar lo que realmente se necesita y lo que puede esperar.

Haz una lista con tres categorías: Lo imprescindible (uniformes, calzado, útiles básicos), lo reutilizable (mochila del año pasado, ropa en buen estado) y lo prescindible (modas escolares, artículos de lujo). Se recomienda involucrar a los hijos en la planeación para fomentar la educación financiera desde pequeños.

 2. Recicla, repara, reusa

No todo tiene que ser nuevo. Muchas escuelas aceptan uniformes o libros usados siempre y cuando estén en buen estado. Un par de zapatos puede ser reparado por una fracción del costo de uno nuevo. La regla de las 3R (reducir, reutilizar, reciclar) también aplica para el regreso a clases. Organizar intercambios entre familias de la misma escuela o colonia puede ser una gran opción para renovar útiles o uniformes sin gastar.

 3. Compara antes de comprar

De acuerdo con un estudio de la PROFECO (2025), las diferencias de precio en útiles escolares entre tiendas de autoservicio, papelerías y mercados locales pueden llegar hasta el 40%. Comprar todo en un solo lugar por “comodidad” puede salir caro. Busca promociones, descuentos por mayoreo, ventas en línea, o aprovecha los programas de apoyo escolar estatales si están disponibles en tu zona.

 4. No todo es material: busca apoyo emocional y comunitario

Muchas veces, la presión por cumplir con las exigencias escolares genera culpa o ansiedad en madres y padres, en especial en hogares de bajos recursos. Es importante recordar que el valor de un estudiante no está en la marca de sus útiles, sino en su esfuerzo y motivación.

Además, apoyarse entre vecinas, familiares o redes escolares puede aliviar la carga. Algunos municipios y ONGs organizan ferias escolares gratuitas, donaciones o actividades de acompañamiento económico y emocional. Pedir ayuda no es un fracaso, es una muestra de comunidad.

 5. Enseñar a los hijos a ser conscientes

Este puede ser un buen momento para hablar con los hijos sobre el valor del dinero, del esfuerzo y del ahorro. Explicar por qué no se puede comprar todo nuevo o de marca puede generar empatía, comprensión y educación financiera temprana.

Según la Condusef, los niños que aprenden el valor del dinero en casa desarrollan una relación más sana con él en su vida adulta. Esta es una enseñanza que vale más que cualquier lápiz nuevo.

El regreso a clases no debería ser una temporada de estrés financiero sino una oportunidad de fortalecer los valores familiares, de enseñar a priorizar y de encontrar soluciones creativas. Que este ciclo escolar nos recuerde que lo más importante no se compra en la papelería: se enseña en casa, se acompaña con amor y se sostiene en comunidad.