Empanadas de Corpus Cristi, una tradición muy oaxaqueña

Maribel Martínez/RIOaxaca


Oaxaca de Juárez. Como cada año, algunos puestos invaden las calles de Oaxaca con las tradicionales empanadas de Corpus Cristi.


Pese a la pandemia que ha cambiado el estilo de vida, esta tradición muy Oaxaqueña no podría pasar desapercibida.


En la capital cada año se celebra la fiesta del Corpus Christi, mismo que se caracteriza por la venta de empanadas de dulce que se venden en las calles y pastelerías.


En esta festividad los files creyentes enaltece a Jesucristo en el “Santísimo Sacramento”, cientos de oaxaqueños cumplen con el ritual religioso pero también con la tradición de comer este bocadillo que ha vuelto imprescindible en la capital aunque parece hundirse en una lenta agonía antes de su extinción.


Este jueves, carpas y sombrillas lucen en las esquinas de las calles principales del Centro de la ciudad.

Actualmente, los Jueves de Corpus, desde temprana hora, las calles se llenan de puestos de este delicioso postre hecho tradicionalmente de lechecilla, Coco y piña, por lo que se compran para compartir con la familia, una costumbre que se hizo tradición.


Esta festividad se lleva a cabo 60 días después del Domingo de Resurrección.


Datos:


Sus orígenes se remontan a la Edad Media, en Bélgica. La religiosa Juliana de Cornillon promueve una festividad en honor al cuerpo y la sangre de Cristo presente en la Eucaristía.


A México llegó en 1526, con los españoles. Campesinos iban a las procesiones a la Catedral en sus mulas, con lo mejor de sus cosechas para ofrecérselas a Dios como señal de agradecimiento.


En Oaxaca se representa de distinta manera: con un rico postre, las empanaditas rellenas de coco, piña o lechecilla. Las monjas las regalaban afuera de los templos a los fieles que acudían a las celebraciones litúrgicas en la época de la Colonia.