Política en 90: Las tres agendas en la comunicación

Jorge Oropeza*

En esta era digital, en donde cada quién se ha convertido en un generador de contenidos propios a través de sus redes sociales, cualquier persona u organización debe considerar para sus ejercicios de comunicación – como lo hacen los medios masivos – la existencia de tres agendas fundamentales para el desarrollo de sus mensajes.

La primera es la agenda diaria pública. Ésta es un listado de temas que no podemos dejar pasar, porque vienen en la ola del día a día. Son las efemérides, las temporadas del año, las actividades fijas calendarizadas y principalmente las noticias del momento a las que toda organización o persona debe atender. El Día Internacional de Lucha Contra el Cáncer de Mama y  la pandemia de la COVID 19, por citar un par, son temas de agenda diaria pública, de los que todas y todos hablan e informan. No hacerlo sería irresponsable y dejaría al emisor fuera de contexto. Para diferenciar un mensaje, en este caso únicamente queda cambiar la narrativa.

La segunda es la agenda propia que es clave en la construcción del mensaje de comunicación de una organización o persona. Incluye los temas que le interesan a quien genera los contenidos. Los que se quieren posicionar. Los que se construyen internamente. Los que se dominan con especialización. Son los asuntos que persiguen objetivos y metas, pero que no son del mayor interés popular. En otras palabras, aquí se encuentran las opiniones y las investigaciones propias, así como las causas y necesidades particulares de cada persona u organización. Así es como una asociación civil defiende en su agenda propia un discurso muy argumentado sobre el derecho de las mujeres a mayores espacios públicos.

Cuando la agenda propia se cruza con la agenda diaria pública, surge la agenda coyuntural. Esto es cuando los intereses particulares de una persona u organización se estacionan en el momento en el que todo mundo mira hacia ese lugar. Ahí están las oportunidades de comunicación para mensajes de impacto, para la replicación de otros actores involucrados y para el desarrollo de una discusión social sólida que genere transformaciones. Esto queda mucho más claro cuando hablamos de una persona que ha trabajado una propuesta para la defensa de los derechos de las y los comunicadores y, por un suceso inesperado, surgen actos de violencia contra periodistas que se vuelven el tema del que todo el país habla. Es ahí en donde se da la gran oportunidad de darle una altísima eficiencia al mensaje deseado.

*Presidente del Colegio de Profesionistas Compartir Conocimiento A.C.