Documentan abusos y excesos en los usos y costumbres de Oaxaca

Milenio

En Oaxaca, los usos y costumbres se han convertido en pretexto para violaciones a los derechos humanos, desde linchamientos, encarcelamientos, despojos de tierras y hasta destierros por profesar una religión distinta a la católica.

Oaxaca es el único estado en el país que tiene 418 municipios que se rigen bajo el sistema de normas comunitarias o usos y costumbres.

Tan solo en los últimos tres años la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) tiene documentados 412 encarcelamientos, 107 despojos de tierras, 106 casos de abuso de autoridad, además de 47 destierros en los que los usos y costumbres han formado una parte central.

Los casos por encarcelamiento se han registrado en los municipios de Santiago Atitlán, donde además 24 familias fueron desterradas por profesar una religión distinta a la católica.

En San Andrés Yaa, municipio perteneciente a la región de la Sierra, la asamblea comunitaria acordó que el pastor Imeldo Amaya Gabriel debía abandonar la comunidad “al demostrar poca disposición de integrarse y cumplir los acuerdos y servicios que se toman en forma comunitaria”.

Otro caso de destierro es San José Quianitas, perteneciente al municipio de Santa María Quiegolani, donde dos familias enteras fueron expulsadas de la comunidad por declararse testigos de Jehová; previamente les fueron suspendidos los servicios básicos, como el agua para obligarlos a dejar sus hogares.

En tanto, en Santiago Xanica un hombre fue torturado y encarcelado por ser sorprendido robando un domicilio.

En San Antonio Huitepec, una mujer, sus hijos y su padre (un adulto mayor) fueron encarcelados y despojados de un terreno por no cumplir con el tequio comunitario Un encarcelamiento más se registró en San Juan Mazatlán, donde una mujer y su hijo de 8 años fueron privados de la libertad y multados por evitar que el padre del menor fuera detenido por no cumplir con sus obligaciones comunitarias.

También en San Miguel Suchixtepec, una mujer y tres menores de edad fueron privados de su libertad por determinaciones de su asamblea, que los declaró no gratos por negarse a pagar el diezmo para la celebración de la fiesta patronal. San Andrés Zochiquilaza es otro ejemplo donde 12 personas fueron despojadas de sus tierras por una disputa de bienes. T

Y no solo las tierras y las personas sufren los excesos; en San Sebastian Rio Dulce, un burro fue encerrado sin agua y comida, como parte de una multa a sus propietarios por cortar leña en un lugar indebido.

Los casos son muchos: en San Agustín de las Juntas fueron encerrados y torturados tres sujetos por beber cervezas en la vía pública.

Asimismo, en la comunidad de Camelia Roja, Tuxtepec, dos sujetos que violentaron un filtro sanitario para evitar la propagación de la covid-19, fueron detenidos y amarrados.

Según la queja presentada ante la comisión estatal, los implicados trataban de cruzar por el cerco con su vehículo en estado de ebriedad y para forzar su avance insultaron y agredieron a los ciudadanos que resguardan el sitio El presidente de la DDHPO, Bernardo Rodríguez, precisó que por casos de detenciones arbitrarias en Oaxaca se tienen documentados más de 280 recomendaciones. “De las mil 400 quejas en contra de autoridades municipales una quinta parte tienen que ver con abusos de autoridad”.

El presidente Andrés Manuel López Obrador considera que la práctica de los usos y costumbres son una ejemplar forma de gobierno honesta, que debe replicarse en todo el país, porque los servidores públicos que ejercen un cargo, -desde ser presidente municipal hasta topil, no cobran un centavo-, tienen que cumplir con sus cargos como un acto de honestidad, responsabilidad y obligación comunitaria y civil.

Asimismo están obligados a rendir cuentas de los fondos públicos que ejercieron ante el pleno de sus asambleas comunitarias.

También es considerada como única su forma de organización civil y de trabajo como lo es la figura del tequio, donde los ciudadanos participan en conjunto en labores de limpieza, cuidados del medio ambiente y hasta construcción de caminos.

Por ejemplo, en la lucha contra la pandemia de la covid-19, Oaxaca ha fortalecido la forma de organización y unión comunal de los pueblos originarios, los cuales han decidido solidarizarse en acciones coordinadas altamente efectivas para hacer frente a esta contingencia.

Un ejemplo de ello es la comunidad de Totontepec Villa de Morelos, ubicada en la región Mixe de la Sierra Norte de Oaxaca, que gracias a su gran capacidad de organización ha podido detener la llegada de la epidemia, por lo que entre sus habitantes no existe ningún caso de contagio por coronavirus.

Al ser un municipio regido por usos y costumbres -Sistemas Normativos Internos- se establecieron acuerdos entre la autoridad municipal y los pobladores para que, a través del tequio -ayuda mutua- se implementaran medidas preventivas para evitar contagios del virus entre sus habitantes y reforzar las acciones de “Yo me guardo por Oaxaca”, que busca cumplir con el aislamiento social total y voluntario para evitar casos o fallecimientos por coronavirus.

El presidente municipal, Toribio Bravo Reyes, mencionó que a raíz de que se confirmaron los primeros casos de covid en la región, junto con su cabildo, llegaron al acuerdo de establecer un filtro sanitario en la entrada del pueblo, al cual denominaron “El campamento”, en donde desinfectan y revisan cada unidad de transporte que ingresa a la comunidad, pero también para invitar a las personas a respetar las medidas sanitarias de prevención correspondientes.

El filtro se encuentra activo las 24 horas del día, los siete días de la semana y para su atención se organizaron dos turnos: uno cubre todo el día y otro la noche. Las guardias están a cargo de personas voluntarias y miembros del cabildo.

Esta comunidad también decidió restringir el acceso a vehículos de empresas trasnacionales que comercializan comida chatarra, refrescos y bebidas alcohólicas, permitiendo solo el paso a comerciantes locales y aquellos que venden productos de primera necesidad como frutas, verduras, abarrotes y lácteos, entre otros; con la finalidad de reducir la movilidad, pero también como una acción de cuidar la salud de las personas.

Asimismo, por las mañanas y las noches en el aparato de sonido del palacio municipal se anuncian las medidas básicas de higiene, de prevención y se informa a las personas sobre la situación de la pandemia en México.

Esto se realiza tanto en español como en mixe, la lengua originaria de la comunidad.