Se presentan dos análisis sobre los porqués de la desigualdad

Como parte del inicio de una serie de conferencias organizadas por el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores de Antropología Social (CIESAS), se llevó a cabo la presentación del libro Mujeres, violencia y sociedad urbana y de la Investigación Conjunto de ensambles urbanos entre la pobreza y la producción.

“Hay que tratar la violencia de género como un problema político y estructural, no como una suma de problemas individuales “apuntó el sociólogo argentino Raúl Di Tomaso, autor del libro y docente investigador de la Universidad de Quilmes.

Elena Nava, antropóloga de la Universidad Autónoma Metropolitana mencionó que Mujeres, violencia y sociedad urbana es una investigación cuantitativa sobre la violencia contra las mujeres en las ciudades argentinas de Buenos Aires. Córdova, Mendoza, Rosario y Tucumán, basada en encuestas realizadas a 2500 mujeres mayores de 18 años.

Nava aseguró que, el libro “ayuda a entender cómo se han asignado roles diferenciados a hombres y mujeres, donde las mujeres se ubican en una posición subalterna en comparación al poder masculino hegemónico. Me parece interesante pensar la moción de violencia de género como un paraguas, como un abanico amplio donde se puedan inscribir investigaciones sobre masculinidades”

Sobre la Investigación, su autora Cristina Beatriz Farias, profesora también de la Universidad de Quilmes mencionó que, en Argentina aún hay mucho por hacer en el tema de la desigualdad pero que por lo menos “ya se ha iniciado el camino para la inclusión social”

“Preguntamos a los empresarios (argentinos) cuales eran los orígenes de la desigualdad, contestaron que no era una cuestión que ellos tuvieran que resolver, ni tenían una responsabilidad social en ello” señaló la investigadora sobre los puntos en común que su investigación guardar con el resto de América Latina.

Sobre la pobreza como determinante social, Noemí Domínguez Gaspar, estudiante de la maestría de antropología social en el CIESAS, comentó.

“Aparte de ser un fenómeno que está enmarcado en aspectos económicos y políticos, está marcado también por aspectos simbólicos donde la gente pobre , se representa como pobre, se piensa como pobre y se asume como pobre”

“Hay una parte mística de la explicación. ¿Acaso Dios quiere que seamos pobres?”