La Sección XXII de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) denunció ayer agresiones y la presencia de grupos de choque durante las movilizaciones realizadas con motivo de la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Mediante un pronunciamiento, la organización sindical sostuvo que estos grupos habrían sido utilizados para provocar, intimidar y confrontar a integrantes del movimiento magisterial y social.
La Sección XXII atribuyó la responsabilidad de lo ocurrido a autoridades estatales y señaló particularmente al secretario de Gobierno, Jesús Romero, y al delegado de Paz, Donato Vargas. El señalamiento fue presentado por el sindicato como parte de una estrategia para contener las expresiones de protesta.
La gremial afirmó que la confrontación registrada ayer no modificará su agenda de movilizaciones ni sus demandas.
El sindicato sostuvo que ejercer la organización y la libre manifestación constituye un derecho y advirtió que mantendrá sus acciones en defensa de la educación pública y de las demandas laborales del magisterio.
“Ante la provocación responderemos con organización; ante la intimidación, con unidad”, planteó la Sección XXII en su posicionamiento.
El pronunciamiento ocurre durante una jornada marcada por la presencia de la presidenta Sheinbaum en la capital oaxaqueña, escenario que nuevamente colocó frente a frente las actividades oficiales y las expresiones de protesta del magisterio disidente.



