Integrantes del Comisariado de Bienes Comunales y el Consejo de Vigilancia de San Pedro Huamelula advirtieron sobre una creciente presión externa sobre su territorio, ante la expansión de proyectos de infraestructura, promoción de terrenos y actividades extractivas que, aseguran, amenazan bienes naturales y tierras de propiedad comunal.
En un posicionamiento, las autoridades agrarias señalaron que existe incertidumbre y falta de información sobre los posibles impactos que tendría la ampliación y modernización del Eje Carretero Salina Cruz–Zihuatanejo, sobre la carretera federal MEX-200, corredor que conecta con destinos como Huatulco, Puerto Escondido y Acapulco.
A la preocupación por la infraestructura se suma, de acuerdo con el comunicado, la presunta promoción y venta de terrenos a inversionistas y personas ajenas a la comunidad, además de actividades de tala, quema y extracción de materiales pétreos, como arena, grava y material de relleno.
Las autoridades comunales sostienen que estas prácticas podrían afectar manglares, dunas, humedales, selva baja caducifolia, bosques, cuerpos de agua y otros ecosistemas costeros.
También marcaron distancia de la organización denominada Unión de Ejidos y Comunidades Agrarias Costa Istmo (UNECACI) y señalaron que ninguna persona u organización puede negociar, gestionar o representar a San Pedro Huamelula sin autorización expresa de la Asamblea General de Comuneros.
Señalaron directamente a Alfredo Manuel Mena Alonso, de quien afirmaron que no cuenta con mandato vigente de la Asamblea para fungir como asesor, representante, gestor o portavoz de la comunidad.
Por ello, llamaron a autoridades agrarias, comunidades y organizaciones a verificar directamente con las asambleas cualquier convenio, proyecto, gestión o acuerdo que sea presentado a nombre de San Pedro Huamelula.
Agradecieron el respaldo a la Asamblea de los Pueblos Indígenas del Istmo en Defensa de la Tierra y el Territorio (APIIDTT), organización a la que reconocen por su acompañamiento en procesos de defensa territorial.
Asimismo, expresaron solidaridad con Mario Quintero, a quien reconocieron por su colaboración con la comunidad y rechazaron cualquier acto de hostigamiento o desprestigio relacionado con su trabajo.
Ante el escenario que describen, las autoridades comunales exigieron información pública sobre el proyecto carretero, respeto a sus derechos agrarios y colectivos, investigación de las actividades de extracción y afectación ambiental, así como protección de playas, manglares, dunas, humedales, bosques y cuerpos de agua.
El mensaje de San Pedro Huamelula es tajante: las tierras comunales no serán negociadas sin el aval de la Asamblea.




