Pescadores y pobladores de Santa Gertrudis Miramar, en la zona de playa Chipehua, reinstalaron este martes el bloqueo sobre la carretera federal 200 Costera, en protesta por los daños ambientales y económicos que atribuyen a los derrames de hidrocarburos provenientes de instalaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex).
El cierre se mantiene desde las 08:00 horas en el kilómetro 272 de la carretera Huatulco-Salina Cruz, en el punto conocido como Santa Gertrudis Miramar, lo que mantiene interrumpido el paso vehicular hacia Huatulco.
Los manifestantes reclaman que Pemex asuma su responsabilidad por la contaminación registrada en el mar y la playa de Chipehua, donde, aseguran, la presencia de crudo ha afectado la pesca, la fauna marina y las actividades comerciales relacionadas con el turismo.
De acuerdo con los pobladores, los derrames de hidrocarburos se han vuelto recurrentes en la región. Señalan que en los últimos dos meses se han registrado al menos ocho eventos que han impactado distintas playas del Istmo de Tehuantepec.
La contaminación, denuncian, no sólo representa un problema ambiental. También ha golpeado directamente la economía de las familias que dependen de la pesca y de la producción de sal, además de los restaurantes y palapas asentados en la zona.
Los pescadores aseguran que grandes cantidades de grumos de petróleo crudo han quedado impregnadas en la arena y el agua, situación que, sostienen, ha reducido las posibilidades de realizar actividades pesqueras y ha provocado afectaciones a la fauna marina.
A ello se suma la caída de visitantes a Chipehua, una de las playas de la zona costera de Santo Domingo Tehuantepec, ubicada a unos 30 minutos del puerto de Salina Cruz, donde opera la refinería Antonio Dovalí Jaime, de Pemex.




