El fuerte oleaje asociado a la tormenta tropical Boris obligó a los prestadores de servicios turísticos de la zona de palapas a resguardar sus pertenencias debido a que el mar avanzó varios metros sobre la franja de arena y puso en riesgo la frágil infraestructura instalada junto a la costa.
En la playa Maguey, uno de los principales atractivos turísticos del destino, las olas impactaron con fuerza la zona de restaurantes y palapas, generando preocupación entre comerciantes y trabajadores ante la posibilidad de daños materiales.
Videos difundidos por Will Zaguirre muestra cómo el mar golpea de manera constante la línea costera, alcanzando áreas que normalmente permanecen secas y reduciendo significativamente el espacio disponible para actividades recreativas.
El fenómeno también volvió a evidenciar la vulnerabilidad de diversas palapas y estructuras construidas muy cerca de la playa. En algunos casos, estas instalaciones ocupan espacios que históricamente formaban parte de la franja de arena, por lo que el avance del oleaje incrementa el riesgo de que sean dañadas o incluso arrasadas por la fuerza del mar.
Las condiciones marítimas continúan siendo inestables en distintos puntos de la Costa de Oaxaca, donde el oleaje elevado y las lluvias asociadas al sistema tropical mantienen en alerta a comunidades y sectores turísticos.



