Autoridades de Oaxaca y Puebla activaron una estrategia interestatal de seguridad en la franja limítrofe de la Mixteca para contener el robo a transportistas, delito que se ha concentrado en corredores clave de carga.
La Fiscalía General del Estado de Oaxaca informó que, a partir de trabajos de inteligencia criminal, se han identificado rutas, horarios y el modus operandi de al menos siete células delictivas que operan entre ambos estados. El plan contempla operativos coordinados con la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Guardia Nacional, corporaciones estatales y autoridades poblanas.
El tramo Acatlán de Osorio–Huajuapan de León fue catalogado como foco rojo. En esa zona, los grupos criminales monitorean flujos de carga para seleccionar unidades con mercancía de alto valor. Entre las tácticas detectadas están la colocación de obstáculos en carretera, la inhibición de comunicaciones y el traslado de la carga a vehículos menores para su rápida dispersión en mercados locales.
Las investigaciones han derivado en acciones contra organizaciones como “Los Pochotes” y “Los Jarochos”, así como en la captura de presuntos líderes identificados como Carlos Eduardo O.O., alias “El Chino”, y Jaime S.M., alias “Cora”, lo que —según la Fiscalía— ha debilitado sus estructuras.
Como parte del reforzamiento, se acordó con empresas de rastreo el envío de alertas en tiempo real a centros C5i y a la Guardia Nacional ante desvíos sospechosos en rutas como Zapotitlán Palmas–Huajuapan de León. Además, se instalarán arcos de videovigilancia y lectores de placas en accesos estratégicos del corredor.
Datos oficiales señalan que 71% de los robos se concentran en Tepelmeme Villa de Morelos y San Cristóbal Suchixtlahuaca, principalmente contra unidades que transportan abarrotes (50%) y productos manufacturados (25%).
El diagnóstico de las autoridades detalla seis fases en la operación de estas bandas: planeación en tramos sin vigilancia, instalación de retenes falsos, sometimiento del operador, traslado a caminos secundarios, descarga exprés y alteración de placas para evadir rastreo.
Con la delimitación de “tramos rojos” y patrullajes permanentes, las fuerzas federales y estatales buscan recuperar el control de las rutas y garantizar el tránsito seguro de mercancías en la región.



