Cuba rechaza acusaciones de EU sobre violaciones a derechos humanos

La Jornada

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, rechazó este jueves la “indigna, inmoral y mentirosa acusación del Departamento de Estado”, que en su informe anual denuncia la falta de elecciones libres y casos de tortura en la isla.

“Acuden a la infame retórica de siempre para calumniar a una isla heroica que sufre bloqueo criminal impuesto por el gobierno de EU, causando enorme daño al pueblo cubano”, afirmó Díaz-Canel, en un mensaje publicado en Twitter en español e inglés.

Indigna, inmoral y mentirosa acusación del Departamento de Estado norteamericano contra #Cuba. Acuden a la infame retórica de siempre para calumniar a una isla heroica que sufre bloqueo criminal impuesto por el gobierno de EEUU, causando enorme daño al pueblo cubano. #CubaViva pic.twitter.com/BP1nH7RAUh

— Miguel Díaz-Canel Bermúdez (@DiazCanelB) April 1, 2021

En su informe anual sobre derechos humanos, publicado el martes, el Departamento de Estado lamentó las continuas “restricciones” a la libertad de expresión en Cuba, y afirmó que en este Estado “autoritario” se han denunciado ejecuciones extra-judiciales, desapariciones forzadas y casos de tortura.

El ministro cubano de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, calificó el informe de “engañoso y politizado”, recordando los “indicadores de justicia social, respeto y protección a los derechos humanos” de su población, de los que Cuba, bajo embargo de Estados Unidos desde 1962, se enorgullece.

“Si al gobierno de EU le interese defender los derechos humanos en Cuba, pondría fin al bloqueo y a las más de 240 medidas de (Donald) Trump que amenazan el bienestar y el sustento de 11 millones de cubanos”, agregó Rodríguez, que escribió su texto en los dos idiomas.

Con la llegada de Trump a la Casa Blanca en 2017, Washington reforzó el embargo, alegando violaciones de los derechos humanos en Cuba y el apoyo de La Habana al gobierno socialista de Nicolás Maduro en Venezuela.

La esperanza de que las tensiones se aliviaron con la elección de Joe Biden se ha ido desvaneciendo en la medida que la isla no parece ser en absoluto un tema prioritario para la nueva administración estadunidense, que está mostrando su firmeza en materia de derechos humanos.

Cuba levanta bandera gigante de concreto frente a la embajada de EU

Cuba levanta una bandera gigante de concreto frente a la embajada de Estados Unidos en La Habana, mientras ve desvanecerse la esperanza de un cambio en la política de Washington bajo la administración de Joe Biden.

La nueva obra se construye en la Tribuna antiimperialista, ubicada al frente de la embajada de Estados Unidos, sobre la costanera del Malecón, un lugar de gran importancia simbólica en Cuba.

Ni Granma, el periódico del gobernante Partido Comunista (PCC, único), ni el portal oficialista Cubadebate, que suelen anunciar este tipo de iniciativas con bombos y platillos, han publicado una línea de la nueva estructura de 12 metros de altura.

En su página de Facebook, la estatal Empresa de Construcción y Mantenimiento (Ecom), encargada de la obra, dio las primeras pistas. “En nuestra Tribuna antiimperialista se levanta ya esta monumental obra: nuestra bandera, que no ha sido jamás mercenaria y en la cual resplandece una estrella con más luz cuanto más solitaria”, se lee.

La gigantesca bandera se construye en el mismo lugar de la tribuna donde las autoridades cubanas hicieron levantar en 2006 un monte de 138 banderas cubanas, un monumento contra el terrorismo que fue inaugurado por el entonces presidente Fidel Castro en febrero de 2006.

La Tribuna antiimperialista fue construida en 2000 al calor de la batalla legal y política de Cuba por el regreso del balserito Elián González. La nueva estructura, todavía en construcción, ha desatado fuertes críticas en las redes sociales.

“Francamente no me queda claro qué es. ¿Monumento, escultura, tapasol, un púlpito gigante?”, se pregunta en Facebook Maikel José Rodríguez, editor de Artecubano, sello editorial del Consejo Nacional de las Artes Plásticas.

“¿Qué puede ofrecerle este adefesio al arte monumentario cubano? Muy poco. Nada, en verdad, como no sean burlas”, añade.

Y las burlas se multiplican en internet. “Si la miras por detrás es una guillotina”, escribe en Facebook Whigman Montoya, mientras que Aristides Pestana critica que una bandera esté “empotrada en asfalto, rígida, gris, y muerta”.

El gobierno de Donald Trump revirtió la apertura hacia La Habana lanzada por su predecesor Barack Obama e impuso una escalada de sanciones contra la isla.

Los cubanos esperaban que esa tensa relación cambiaría con la llegada al poder Biden, pero la esperanza se ha ido desvaneciendo en la medida que la isla no parece ser un tema prioritario para la nueva administración estadunidense y que su gobierno se muestra inflexible en el tema de los derechos humanos.