Celebran 17 años del noticiero “Xtiidxanu” en Oaxaca

La Jornada

Un hombre delgado, de tez morena y con voz elocuente toma el micrófono y comienza a hablar en zapoteco, su lengua madre. Es Francisco Vásquez Jiménez, titular del noticiero “Xtiidxanu”, que en castellano significa “Nuestra palabra”, un espacio informativo que el pasado 8 de diciembre cumplió 17 años.

Como un aporte para impulsar, defender y conservar esta lengua nativa del Istmo de Tehuantepec. “Xtiidxanu” que tiene por lema “Ni dxandi naga risaca” (La verdad es lo que importa), se transmite todos los días de 16:00 a 17:00 horas por el 91.7 de Frecuencia Modulada a través de estación de radio comercial XH-TEKA “Radio Teka” en Juchitán, Oaxaca; Francisco es el titular y desde hace 12 años lo acompaña también el periodista José Luis López.

Este noticiero fue idea de Humberto López Lena, director de la Corporación Radiofónica Oaxaqueña (Coro) pero el mérito es para Francisco Vásquez quién con su dedicación, perseverancia y compromiso lo ha mantenido en estos 17 años en que ha salido al aire todos los días, sin excepción alguna.

El 8 de diciembre del 2003, la primera transmisión de“Xtiidxanu” fue encabezada por Vásquez Jiménez y el extinto Mariano Martínez, un locutor bilingüe que motivó a que este espacio informativo se posicionara en el gusto de los radioescuchas.

Un espacio informativo en lengua madre como éste, señala Francisco, “se vuelve más del pueblo y de la gente”, por lo que tiene una penetración más fuerte

Sin contar con un guión, durante los 60 minutos que dura el programa se escucha el zapoteco, incluso hasta en los anuncios publicitarios, y en las entrevistas, pues cuando se trata de una persona que no lo habla, el conductor hace la traducción de tal forma que no se pierda la esencia.

La cobertura de Radio Teka y “Xtiidxanu” es en los 42 municipios de la región del Istmo de Tehuantepec, es decir miles de oyentes lo sintonizan a diario, además de difundirse también en las redes sociales, especialmente en Facebook.

“A la gente le agrada lo que decimos, el zapoteco es un lenguaje dulce y dicharachero, la mayor recompensa es cuando nos dicen que han aprendido ciertos vocablos, que recuerdan su infancia, que a través del teléfono pueden llamar y hablar en su lengua indígena sin que nadie los presione o discrimine, eso es la mayor satisfacción”, señaló el locutor.

Junto con José Luis López, a quién Francisco reconoce como una persona vital para el noticiero, crean vínculos con los oyentes de tal forma que la explicación de cada nota periodística y las entrevistas se vuelven más dinámicas.

Vásquez aclaró que el proyecto fue pensado para la gente adulta de 40 años en adelante, sin embargo, su sorpresa ha sido que ahora es preferido por público más joven.

“Con mayor frecuencia son jóvenes los que llaman al noticiero, y eso es gratificante, el zapoteco tuvo su momento de declive hace algunos años y por eso iniciamos el noticiero, ahora vemos que los adolescentes y niños quieren aprender esta lengua, que sus padres por varias razones no les enseñaron y ahora quieren retomar, y que nos escuchen es un honor para nosotros”.

Recalcó también el aporte a la comunidad de este espacio, en el que “la mejor paga que hemos tenido ha sido ayudar y contribuir socialmente; la gente se queja de la falta de servicios básicos, nos cuentan sus dolencias entre vecinos, también sus alegrías”.

Además de su trabajo en el área de la comunicación, Francisco Vásquez también es director del Cuerpo Heroico de Bomberos de Juchitán, y en ambas labores es apoyado por su esposa y sus dos hijos.

El zapoteco del Istmo

Víctor Cata, historiador y lingüista de origen, explicó que fue a mediados del siglo 19 que México adoptó la política pública de desaparecer a las lenguas indígenas por considerarlas como “dialectos que hacían más ignorante y tontos a la población hablante”.

“Ahora se lucha contra esa política que borró a muchas lenguas de México, por fortuna tenemos todavía hablantes del zapoteco y las mujeres ocupan un lugar muy importante, en especial las abuelas porque ellas son transmisoras de las palabras, de los cantos, de los chistes y de una serie de signos que dulcemente conquistaba nuestro corazón y mente”, indicó.

Cata, quien actualmente realiza trabajos de investigación filológica con los abuelos zapotecas para recabar información sobre los sonidos y palabras informó que además de Juchitán, los pueblos como Santa María Xadani, San Blas Atempa y Álvaro Obregón son los que han conservado más su lengua, pues sus niños y niñas lo hablan fluido e inclusive cantan, hacen rimas y chistes con el zapoteco en más del 90 por ciento.