Piñera toma posesión; promete acelerar la economía chilena

La Jornada.

El conservador Sebastián Piñera fue investido presidente de Chile este domingo, por segunda vez, con la promesa de acelerar el crecimiento económico y el reto de administrar el legado de reformas que introdujo la socialista Michelle Bachelet.

El titular del Senado, el socialista Carlos Montes, tomó el juramento a Piñera y le colocó la banda presidencial que le acababa de entregar Bachelet, quien le ayudó a ajustársela antes de darle un beso y entonar los participantes el himno nacional.

Acto seguido, la ya ex mandataria y su gabinete se retiraron del hemiciclo en medio de los aplausos para dejar todo el protagonismo a las nuevas autoridades.

La ceremonia se efectuó en la sede del Congreso Nacional en el puerto de Valparaíso, a unos 120 kilómetros al oeste de la capital Santiago de Chile, con la presencia también de Bachelet. Al acto acudieron más de mil invitados, incluidos varios de los jefes de Estado y de Gobierno de países vecinos.

Ya investido presidente, Piñera compartirá un almuerzo con las delegaciones extranjeras invitadas, entre las que está el rey emérito de España Juan Carlos I, el presidente de Argentina, su amigo Mauricio Macri; y los deMéxico, Enrique Peña Nieto; Perú, Pedro Pablo Kuczynski; de Bolivia, Evo Morales; del Ecuador, Lenin Moreno y de Honduras, Juan Orlando Hernández, entre otros.

Uno de los ausentes en la cita fue el presidente venezolano Nicolás Maduro, quien justificó hace dos semanas su inasistencia debido a una gira que tenía previsto iniciar a Asia. Su decisión fue celebrada desde la mayoría de las bancadas parlamentarias, que incluso habían pedido al Ministerio de Relaciones Exteriores que cancelaran la invitación.

Por la tarde, el ahora mandatario se dirigirá a La Moneda, la sede del Ejecutivo, desde donde uno de los balcones del edificio dirigirá su primer discurso a los chilenos.

Asume Congreso sin mayorías y con más mujeres

El nuevo Congreso de Chile quedó constituido este domingo antes de la investidura como nuevo presidente de Sebastián Piñera, que no dispone de mayoría absoluta en un hemiciclo fuertemente fragmentado en el que la presencia de mujeres es la mayor de la historia del país.

La coalición oficialista Chile Vamos tiene 19 senadores y 72 diputados, mientras que la nueva oposición de centroizquierda tiene 16 escaños en la Cámara Alta y 43 en la Baja.

La izquierda radical -agrupada en el llamado Frente Amplio- subió de tres a 20 diputados y cuenta por primera vez con un senador.

El ascenso del Frente Amplio, una coalición de pequeños partidos liderada por parte de los exlíderes de las protestas estudiantiles de 2011, es considerado el remezón más grande que ha tenido la política chilena desde la vuelta a la democracia.

El gobierno de Piñera “puede hacer poco porque tiene trabado el Congreso. Creo que va a haber mucha discusión pero lo que intentará hacer es mostrar resultados desde la gestión. Más política pública que agenda legislativa”, explica a la AFP la analista de la Universidad de Santiago, Lucía Dammert.

El Congreso que asumió este domingo es resultado de la reforma electoral impulsada bajo el gobierno de Michelle Bachelet, que estableció un sistema proporcional en reemplazo del binominal que se mantenía como herencia de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).