| Eduardo Bautista. ¿Quién Es El Engendro? |
|
|
|
| Escrito por Eduardo Bautista |
| Miércoles 03 de Febrero de 2010 13:14 |
Eduardo Bautista. RIOaxaca. 03/02/10. La teoría del engendro elaborada por la dirigencia nacional del PRI para descalificar las alianzas de sus opositores está de moda.
Es utilizada con entusiasmo por sus autores, Manlio y sus jefes, pero también por sus aliados los panistas ortodoxos, Espino y sus yunques, y por algunos perredistas que se desgarran las vestiduras por la identidad y la "congruencia" perdida. Esa teoría es de fácil digestión porque está cargada de adjetivos y un montón de clichés que reducen las alianzas a "juntar el agua con el aceite", lo blanco con lo negro", "la izquierda con la derecha"; hablan hasta el hartazgo de "pragmatismos", de "oportunismos" y llevan como epílogo un haraquiri sobre la consistencia ideológica y muchos golpes de pecho. Los reduccionismos se inyectan en grandes dosis en las entidades en donde se realizarán elecciones locales en el 2010. Los clichés repetidos hasta el cansancio pretender tergiversar el verdadero sentido de las alianzas opositoras, más en un estado como Oaxaca en donde se asoma el autoritarismo del verdadero engendro. El debate sobre doctrinas e ideologías partidistas es superficial para una entidad en donde no existe un sistema equitativo de partidos con árbitros neutrales ni condiciones que garanticen la limpieza de las contiendas electorales. La alianza de opositores no es para enfrentar a un partido político como cualquier otro, sino a una aberración en donde se fusiona el gobierno estatal y el PRI, y de manera subordinada, legisladores federales y estatales, y una mayoría de presidentes municipales con sus respectivos rebaños. A esa misma estructura se adhiere un conjunto de instituciones supuestamente autónomas, incluidas las autoridades electorales locales, y una red de caciques en regiones y localidades dispuestos a obedecer. Este "engendro anti natura", siguiendo el tecnicismo de los propios priístas, es alimentado de recursos públicos en abundancia, cuya única norma para su aplicación es el criterio del mandamás; su estrategia es el clientelismo; sus tácticas, la compra de voluntades, la coacción y reventar todo lo que huela a organización; su meta, simple y sencillamente conservar el poder para seguir haciendo lo mismo. La experiencia política ante tal aberración revela que el partido de Estado no fue desmontado en el 2000, si acaso fue descabezado pero el entonces presidente Fox y los panistas se dedicaron a transmitirle respiración artificial; también corrientes de perredistas le construyeron arneses y le prestaron la franquicia amarilla para que creciera con vitalidad en algunas entidades. Con vida artificial, el engendro desarrolló muchas cabezas fincadas en los gobiernos estatales; así, en el 2000, el presidencialismo priísta sufrió una metamorfosis en una especie de hidra de siameses chaparros pero no menos fuertes. Ni en la peor pesadilla de Franz Kafka. A tal grado que en la mutación nunca se rompieron los vínculos corporativos sectoriales y territoriales del gobierno- partido, por eso ahora los gobernadores preparan su regreso a la Presidencia de la República en busca de su cabeza perdida. La alternancia del 2000, que en algún momento entusiasmo a muchos ciudadanos que esperaban algún cambio, mostró que en las regiones más empobrecidas del país, como en Oaxaca, la vía electoral se quedó atascada y los peores vicios del viejo régimen anidaron y crecieron en estos lugares. Esa condición ha obstruido el desarrollo de los partidos políticos de cualquier orientación política así como de las instituciones autónomas y ciudadanas. Y es que el PRI- gobierno es contradictorio, se viste de izquierda para venderse a sus electores empobrecidos como defensor de sus causas, pero opera a la derecha, para favorecer a los intereses de los grupos de poder económico y político. Se dice nacionalista y estatista pero es neoliberal y reaccionario, basta con observar la relación de sus productos legislativos, como la lesiva reforma fiscal 2010, las leyes promotoras de monopolios en el ámbito económico, las leyes antiaborto en 17 estados, así como sus tácticas porriles en las cámaras. Por ello, el debate no puede restringirse al puro reposicionamiento de los partidos políticos con miras a las elecciones presidenciales del 2012, a la supuesta alianza entre AMLO y Felipe Calderón, o a las fobias entre panistas y perredistas, entre otros distractores; sería tanto como caer en el juego de la teoría priísta del engendro. Lo que está en cuestión no es la pureza de los partidos sino la posibilidad de emprender un proceso de largo plazo en la lucha contra el autoritarismo, en donde la alternancia en el gobierno estatal sería apenas un eslabón. La descalificación de las alianzas opositoras se da porque el cortejo de gobernadores, su empleada Beatriz, la franquicia verde ecologista que rentan, y varios conductores de radio y televisión, saben que si en el 2000 fueron descabezados, en el 2010, los votos adversos de los ciudadanos podrían empezar a arrancarles sus raíces. |
AMBAR Arte y Decorac
Jugueterias, Regalos y Florerias
(11.08.2010)
TALLERES ARTISTICOS
Academias
(11.08.2010)
MSCELANEA ARCA
Abarrotes, Miscelaneas, Supermercados
(22.07.2010)
GIMNASIO DE BOXEO SP
Gimnasios
(22.06.2010)
SUPPER PIZZA
Restaurantes, Taquerías y Cocinas
(24.05.2010)