
El conflicto por límites territoriales entre Chiapas y Oaxaca escaló tras el arranque de la construcción del palacio del ayuntamiento en el municipio Belisario Domínguez, creado por las autoridades chiapanecas en una zona que se disputa con el estado vecino.
Ayer el gobierno de Oaxaca y las autoridades municipales y comunales chimalapas exigieron al gobernador chiapaneco, Juan Sabines, que deje a un lado “sus actos de provocación” y respete los acuerdos de distensión adoptados el 22 de diciembre en la Secretaría de Gobernación (Segob).
La postura de las autoridades estatales y zoques ocurre después de que el gobernador chiapaneco acudió a la congregación de Rodulfo Figueroa, cabecera del nuevo municipio Belisario Domínguez, a colocar la primera piedra de lo que será el palacio municipal de esa municipalidad creada en el territorio zoque en disputa.
El pasado jueves, el gobernante chiapaneco acudió a la zona del conflicto agrario donde los chimalapas han denunciado la invasión de ganaderos y talamontes chiapanecos sobre casi 150 mil hectáreas.
La acción del gobernante chiapaneco mereció una airada respuesta del gobierno de Oaxaca, encabezado por Gabino Cué, quien calificó el hecho como “un acto de provocación que en nada ayuda a eliminar el clima de tensión que existe en la zona oriente de los chimalapas”, límites en Oaxaca y Chiapas.
Ante esto, habitantes del nuevo municipio chiapaneco mostraron su indignación, y en voz del comisariado ejidal de Gustavo Díaz Ordaz, localidad de este municipio, Emilio Hernández, exigieron respeto y pidieron a las autoridades de Oaxaca “dejar desestabilizar la paz social”.
En la zona existe desde 1967 un conflicto por la posesión de 150 mil hectáreas de recursos forestales. El 22 de diciembre, la Secretaría de Reforma Agraria y la Segob se ofrecieron como garantes del diálogo, luego que los chimalapas bloquearon el paso a chiapanecos durante 59 días.
Pedirán medidas cautelares
El secretario de Asuntos Indígenas del gobierno de Oaxaca y ex asesor del EZLN, Adelfo Regino Montes, señaló que ante la colocación de la primera piedra del palacio municipal de Belisario Domínguez promoverá ante el Juzgado Sexto de Distrito de Salina Cruz una queja de desacato de las autoridades chiapanecas.
Esto, después de que el juzgado federal “concedió la suspensión de los actos de afectación o privación de la propiedad o de la posesión y disfrute de las tierras, aguas, pastos y montes, así como los privativos de los derechos agrarios y por lo tanto el gobernador de Chiapas viola un amparo federal”, señaló el funcionario.
De acuerdo con Adelfo Regino Montes, con ese amparo ganado por los chimalapas, el gobierno de Chiapas no puede colocar ni siquiera una primera piedra de ningún palacio en tierras zoques, aunque sí lo hizo y “lo vamos a acusar de desacato a una resolución judicial”.
El funcionario adelantó que el gobierno del estado de Oaxaca solicitará ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que dicte las medidas cautelares a favor de los zoques chimalapas que viven en la zona del conflicto para poder evitar que el gobierno chiapaneco lesione sus garantías.
Las comunidades zoques de San Miguel y Santa María Chimalapa se declararon desde el mediodía de este viernes en estado de alerta y en sesión permanente con la finalidad de responder a cualquier agresión del gobierno de Chiapas u omisión del gobierno de Oaxaca.
“Los chimalapas queremos el camino del diálogo, pero creemos que el gobierno de Chiapas apuesta por la provocación”, sentenció.







