
Primer acto: viva la impunidad
Miles de caracteres para describir lo que paso en las afueras de la escuela Benito Juárez en la comunidad de Xilitla, Miahuatlan, Oaxaca; cientos de gráficas que demuestran la agresión de que fueron objeto los profesores dela sección 59, de parte de sus excompañeros de la sección 22 del mismo Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación; pocas palabras de respuesta de parte del Instituto Estatal de Educación Pública y del Gobierno del Estado.
Heridos, golpeados y vituperados, los de la 59 pagan caro el costo de irse por la libre y dejar a tras la corrupción, impunidad y represión que se vivieron en la sección 22.
Los de la 22 no sólo advirtieron que harán lo mismo con los otros planteles que alguna vez fueron de ellos, que lo podrían hacer usando los mismos métodos, sino que culparon al IEEPO-gobierno de ser causantes de estas sus conductas.
“Don Gabilondo”, por aquello del parecido físico y la identificación que hace de él Carlos Sánchez Silva, sólo alcanzó a conminar a las partes a ponerse de acuerdo y dejar la violencia atrás. Así como lo hizo con lo triquis y ya ven que con todo y acuerdo las cosas siguen igual. Bueno, aunque ha habido ya damnificados por este conflicto.
El gobierno sabe del riesgo permanente de violencia y sangre que existe entre las dos secciones sindicales del magisterio oaxaqueño, ambas reconocidas oficialmente por el SNTE y la SEP, y no hacho ni parece tener intención de hacerlo.
Ha tolerado todas las acciones violentas de los maestros “democráticos”, fortalecido su monopolio sindical y les ha dado el dinero y prebendas que le han exigido, incluso les respaldo firmando, sin conocerlo y analizarlo, su plan educativo alterno para que su poder sea vitalicio.
Quizá espera a que haya muertos, y eso haber si actúa, porque como dice el vulgo, que no la prole, “lo tienen agarrado de los eggs”. Sino, porque tanta impunidad.
Segundo acto: arriba la corrupción
No obstante que desde hace varios años se ha visto la necesidad de construir vialidades a las necesidades reales de crecimiento urbano en el municipio de Oaxaca de Juárez, los últimos cuatro gobernadores sólo han hecho lo que les ha dejado mejores dividendos, y cuando han intentado realizar obras como libramientos, puentes, pasos a desnivel, etcétera, han visto frenadas sus intensiones por la forma en que se han planeado e intentado llevarlas a cabo:
Alucinadas desde el escritorio y con objetivos más económicos que técnicos y sociales; sin consultar a los afectados; sin propuestas alternativas para las reubicaciones necesarias.
Los ofrecimientos económicos que se han hecho rayan en la risa y las respuestas han sido negativas a las intenciones compra por terrenos dañados.
Sin aplicar la normatividad en la licitación de las obras propuestas, beneficiando a familiares, amigos, compadres, socios, etcétera.
Ejemplo de ello son los libramientos sur y norte, la modernización del centro histórico y ahora el proyecto vial de 5 señores, entre otros.
Ejemplo también de que los objetivos de esas propuestas de construcción son meramente económicos y que no buscan realmente responder a las necesidades de los oaxaqueños son las famosas vueltas inglesas que nada mas enriquecieron más a unos y la igualmente señalada velaría que costó millones. Además, que se desarrollaron por encima dela voluntad popular y fueron impuestas.
Y como en el caso actual del proyecto 5 señores los arreglos ya están amarrados entre los grupos político-económicos que ejercen el poder o influyen de manera determinante, de nada servirán los actos que realice el pintor Francisco Toledo o integrantes de organizaciones sociales para detenerlo.
Ya lo dijo el empresario de la construcción que lleva su moche en dicha obra, Salvatierra, la obra no se detendrá y ya chole con lo de las consultas. Porque solo retrasan el negocio y nadie les hace caso a los resultados.
Mandar obedeciendo, dicen, es otro alucine que nadie quiere entender y menos aplicar, porque va contra lo que le ha empezado-continuado dando sello a los gobiernos oaxaqueños de los últimos 20 años, cuyo principio rector fue-es: la corrupción es primero.
Tercer acto: vigente la represión
No es necesario regresar al pasado para saber que el actual gobernador ha sido parte de la represión de que ha sido objeto el pueblo de Oaxaca en sus distintos sectores, principalmente el indígena, y particularmente la etnia loxicha.
Él fue parte del gobierno del represor Diodoro Carrasco Altamirano, que hoy les ha ido a solicitar su voto para que sea Senador y desde ahí hacer lo que no hizo cuando lo fue por vez primera y cuando gobernó la entidad. Desde la secretaría técnica calló a medios de comunicación con cañonazos de miles de pesos.
Hoy su carácter de perdonavidas ha vuelto a resurgir y con el poder en sus manos no quiere perder momento para demostrar que aquí él manda y que sólo sus chicharrones truenan.
Los recientes en padecer esta patología del poder fueron sus propios simpatizantes o aliados, los presidentes aliancistas municipales de Valles Centrales, quienes fueron invitados para una reunión de evaluación.
Creyentes de que viven un proceso de transición a la democracia, iniciaron enjundiosos a cuestionar y criticar la actitud de la administración gubernamental por no apoyar el desarrollo de sus municipios.
Sólo duró unos minutos su catarsis, pues cuando el tercero pretendía explotar, la represión se hizo presente.
Aquí no se viene a criticar ni a cuestionar, únicamente expongan sus necesidades y se van.
Desilusionados y molestos salieron, como les pasó a los triquis, quienes fueron objeto de reprimendas del gobernante cuando expusieron sus puntos de vista sobre el frustrado acuerdo de paz y concordia que pretendió imponerles como solución cupular a su conflicto interétnico que lleva decenas de años.
Los que no estén de acuerdo con mi soberbia, mis imposiciones y mis patologías de poder me los chingo, los dejos sin obras, sin rebanadas de pastel o sin publicidad. Aquí se hace lo que yo digo e impongo, faltaba más. Sin represión no hay gobierno del cambio.
¿Como se llamó la obra?
Los primeros 15 meses del gobierno del cambio







